EL MAGAZINE DE LA INDUSTRIA DEL PLÁSTICO

Recolección de gomas de mascar ayuda a crear nuevos objetos

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Anna Bullus es una diseñadora británica que comenzó a reciclar goma de mascar y a fabricar objetos, al mismo tiempo que limpiaba las calles de Reino Unido.

Su proyecto nació de la observación de un contenedor de basura en la calle. Al examinar el tipo de cosas que tiraba la gente, desde bolsas de papas fritas hasta colillas de cigarrillos, pensó en poner en marcha un plan que reciclara estos desperdicios y descubrió que su principal ingrediente era la goma de mascar. Este material sintético es un tipo de polímero muy parecido al plástico y en su investigación se dio cuenta que una vez que son consumidas las gomas de mascar, estas pueden convertirse en un objeto útil.

Como parte de su estrategia, Anna creó unos cubos de basura rosa, brillante en forma de burbuja a las que llamó Gumdrop que al hacer la traducción al español significa: “deposite sus chicles”. Para facilitar aún más la tarea, los contenedores se instalaron a la altura de la cabeza.

La Universidad de Winchester y el aeropuerto de Heathrow fueron de los primeros lugares en instalar esos contenedores, donde se tuvo una mejora en la limpieza.

Otro reto para Anna fue encontrar socios industriales dispuestos a ayudarle reciclar goma de mascar usada, por lo que consiguió una planta de reciclaje en Worcester, en el centro de Inglaterra, para que se sumara al proyecto. Asi, Anna puede crear productos diseñados por ella a partir de la goma de mascar.

La mezcla de plásticos que contiene la goma de mascar reciclada se introduce dentro de una máquina. Después, es convertida en una pasta que puede usarse para crear nuevos objetos, una vez que se enfría.

Anna señala que el diseño que en su momento implemento se ha adecuado a la ciudad para cambiar la manera en que la sociedad se comporta, además de tener un beneficio a través de un producto que tiene demanda.

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